sábado 22 de noviembre de 2008

DEFECTOS



No necesariamente son míos...

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A veces quisiera poder saber lo que piensas, con la mayor certeza posible,
Localizando aquello que en realidad necesita ser escudriñado en tu ser.
Con todo y sin embargo, el problema es quizá pensar lo peor;
Alcanzar un estado en el que la única salida es contraproducente para mi persona,
No importando nada más que el hecho de que todo esté o pueda o haya salido mal.
Zarzuela pareciera mi vida, a veces con música, a veces con poesía (aunque barata quizá).
Amor, dijiste. Creo que es quizá lo que me mantiene en este estira y encoje,
Tratando de destruir un castillo para construir mi choza,
Ingenuamente destruyendo mi propio castillo para construir tu choza,
Volando con mi imaginación casi a diario
Olvidando que, por más que lo oculte, el próximo párrafo me estropea siempre todo.

Como un orador, escribo discursos y los pronuncio de espaldas,
Ocultando la mano después de tirar la piedra, o quizá ocultando el rostro;
Buscando dotar de misterio aquello que no tiene nada de extraordinario,
Al punto de llegar al extremo de la metáfora, en donde hasta metáfora es ella misma.
Resguardándome inútilmente en una trinchera a ras,
Divulgando el misterio, o volteando el rostro para ver a la gente,
Empecinado en lograr que el misterio no exista o sea develado.

Invento frases, significados, analogías y escritos;
Lenguajes codificados, encriptaciones ficticias.
Usando cuanta palabra encuentre en mi vocabulario o en el tuyo,
Sembrando la curiosidad, quizá tratando de llamar la atención.
Innegablemente buscando ser cuestionado, queriendo decir la verdad
Obligándome a entregarme a quien sea, con tal de no quedarme callado.
Nombrando personas a través de cosas o lugares,
Acomodando la realidad a un universo egocéntrico;
Donde todo sucede como mi propio cuento de hadas,
Oscurecido al final por la realidad sombría y pesimista que me mantiene vivo.

Más o menos, ¿Cómo me ves?
A lo mejor te estés acostumbrando a mi forma de ser.
Sin reparos, puedo decir que tiendo a querer desaparecer,
O mejor dicho a dejar de ser, quizá he llegado a ese punto.
Quiero ser demasiado importante para alguien para quien quizá ya lo soy,
Una mala característica para alguien acostumbrado a querer ser.
Increíblemente, pareciera que este es mi destino.
Si, hasta en eso sigo siendo mis iniciales.
Tan solo que la mitad de la definición de la palabra falta,
Aunque algunos no lo crean así, creo que mi única alternativa es creerlo.

Tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe, reza una frase.
Oblígame a creer eso, ya sea con iteraciones, intentos, o personas.
No quiero mentirme pensando que quizá “la tercera sea la vencida”
Tan solo quiero, tontamente, que suceda lo que más espero, pero nunca sucede.
Oiré música entonces, o mejor escucharé el silencio, no me queda nada más que hacer.

miércoles 19 de noviembre de 2008

AMOR, A LA POLITICA


Aparentemente la guerra no termina, y día día, como ráfagas, se suceden una a una las ideas que poco a poco desvían el criterio popular. Quien antes pensaba de manera previsora, considerando todos los aspectos de su entorno para tomar una decisión, está ahora embargado por el miedo. Un miedo que le quita el control sobre sus actos y te hace poner una gran X negra que implica seleccionar aquella opción que quizá no va a ser lo mejor a largo plazo, ni siquiera a corto plazo.

Ráfagas, de balas, que tratan de herir, que erradamente tratan de construir paz o seguridad y es bajo ese pretexto que inundan los medios de comunicación social, tratando de robarle a uno lo poco que tiene, su libertad.

Aclaro que no es una libertad social, como lo es el caso de ir donde uno quiera o hacer lo que uno quiere en cualquier momento, sino la libertad básica de la persona; esa libertad que empezamos a conocer en nosotros aproximadamente entre los dos y tres años de edad y es quizá aquella libertad que es el único y más grande regalo que Dios nos ha dado que nos diferencia de todos los demás animales, ese uso de razón que se traduce, de una manera vaga, a ese momento en el que uno piensa a quien va a entregarle el poder de gobernarle.

Y así, día a día nacen sentencias, oraciones, declaraciones, que tratan de cubrir la verdad, pero que en realidad son como balas perdidas que buscan donde ir a realizar el daño para el que fueron creadas, a veces sus destinos son entes colaterales que ni se enteran, ni quieren enterarse de ese aguijón, o de ese zarpazo que viaja como una abeja perdida porque ni siquiera tiene una trayectoria definida, sino que desvaría en una espiral que tiene una idea de la trayectoria que debe seguir, pero que no puede hacerlo ni siquiera sobre una línea recta.

Mentiras, simplemente son mentiras, que vienen de la derecha o de la izquierda; mentiras que se convierten en los vehículos de los que hay que cuidarse cuando uno se cruza la calle.

Dos colores, dos polos opuestos, dos personalidades, quizá diametralmente opuestas, tanto en figura como en mentalidad, ¿habrá una correcta o será una solución mediática?, o ¿será una opción entre lo peor y lo menos peor?

Dos caracteres únicos, quizá el que tiene más grosor de capital carece un tanto de inteligencia, como se les ha hecho fama y como un par de veces lo ha demostrado con su lentitud de pensamiento y con un título universitario que no utiliza en absoluto, el otro quizá por su astucia e ingenio se podría merecer ese título de Ing. pero que quizá está aún asombrado por el pasado (o el presente) de aquella alternativa que le ha dado una oportunidad de mejorar su situación y por consiguiente mejorar la situación de quienes le rodeamos.

Y al final, estas tú, estoy yo, tomando la decisión que se mantendrá por cinco años, a menos que un golpe de estado o cualquier otro acto de violencia o irrespeto, cimentado en un deseo de poder o de “libertad”, derecho que uno ha cedido justamente sobre otra persona.

¿Qué va a ser? lamentablemente las ráfagas, las balas y las mentiras seguirán surgiendo de tu derecha o de tu izquierda, ¿Serán algún día una verdad? ¿O son la verdad ahora y no queremos creer en ninguna?

Las tendencias ya se han marcado pero parecen equilibrarse poco a poco, mientras se acerca el momento de tomar la verdadera decisión, y aunque estemos concientes de que terminará inclinándose por uno o por otro lado, siempre queda la opción de no marcar nada, o marcarlo todo, de una u otra manera, estamos expresando nuestro descontento con la situación y quiérase o no, siempre alguien tomará conciencia de lo que tenemos que decir, pero sinceramente, creo que hay que optar por una de las dos, afortunadamente, nosotros, los indecisos, somos quienes marcamos el curso hasta de las vidas de aquellos que ya tomaron su decisión.

domingo 16 de noviembre de 2008

PLAZA VACANTE


Empresa con capital equivalente a un activo de valor extremadamente alto, cuidado y administrado durante toda la vida de un audaz, inteligente, ingenuo e inocente empresario busca persona idónea para ocupar la plaza de Asistente Ejecutiva de la Alta Gerencia.

Requisitos Indispensables: Sexo Femenino, edad entre 21-24 años, soltera, con disponibilidad de tiempo y flexibilidad de horarios, disponible a trabajar fines de semana y sin hora de salida definida, disponible a trabajar bajo presión, con iniciativa, inventiva, dispuesta a enfrentar los problemas en el momento en que se presenten, EXCELENTE PRESENTACION PERSONAL, estatura inferior a 1.68 mts., amplio vocabulario, con facilidad de investigación sobre cualquier tema, capaz de mantener conversaciones de más de dos horas de duración, EXCELENTE ORTOGRAFIA o por lo menos capacidad de aceptar y enmendar los errores al momento en que le son señalados y consultar en diccionarios oficiales RAE en caso de tener alguna duda sobre cómo escribir alguna palabra, dispuesta a aprender, con conocimientos sobre políticas de ahorro e inversión eficientes, administración efectiva de recursos y planeamiento estratégico, con facilidad de escucha y adaptación a cualquier tipo de situación que pudiese presentarse en la oficina, ASERTIVA, RESPONSABLE, HUMILDE, inteligente y que pueda señalar faltas en las demás personas de manera tal que facilite la corrección o mejora de las mismas.

Los siguientes requisitos son opcionales y se asegura que no influirán en la decisión para otorgar la plaza.

Requisitos Opcionales: Conocimiento de un segundo idioma diferente del inglés, título universitario en cualquier carrera diferente a Comunicaciones (esa plaza ya está utilizada), con vehículo o en su defecto una motocicleta Harley Davidson (y en tal caso, disponibilidad de enseñar a otra persona a utilizarla en casos fortuitos), facilidad para viajar al interior del país, participación en seminarios extra-curriculares de cualquier actividad o tema sea este vinculado o no al carácter y al rubro principal de la empresa, BUENA MEMORIA PARA FECHAS, con valores morales y cívicos bien fundamentados, que conozca las tres estrofas del himno nacional, la oración a la bandera y en general cualquier conocimiento especializado que sea un nuevo aporte a la base de conocimientos de la empresa.

Consideramos que los requisitos presentados permiten la participación de gran cantidad de personas por lo que se espera una alta afluencia de aspirantes en la fecha establecida de las entrevistas preliminares, por esta razón se le sugiere a las personas interesadas, presentar su Currículum Vitae lo antes posible, ya que habrá un límite de participaciones aceptadas.

Dicho Currículum debe incluir además expectativas salariales, visiones y metas a corto y largo plazo y una composición de quince páginas donde exponga un análisis exhaustivo de nuestra empresa, los orígenes, logros y la situación actual de la misma desde la perspectiva de quien aspira a la plaza; dicha información debe ser recolectada personalmente y por los medios que sea necesarios. La composición debe estar escrita en letra Times New Roman, tamaño de ocho puntos, interlineado sencillo, con un centímetro de margen en todos los bordes, impreso en papel oficio a doble cara.

Valga la aclaración, la falta de cualquiera de los documentos especificados en el párrafo anterior, implica una descalificación automática del proceso de selección, sin embargo, se emitirá un aviso personalmente advirtiendo que se dispone de dos horas para realizar la corrección o anexión respectiva, al término de las cuales se hará efectiva la descalificación, sea el caso que la persona no finalice de presentar toda la documentación necesaria.

Ofrecemos: Salario atractivo y competitivo, participación equivalente al cincuenta por ciento de los activos de la empresa, capacidad de voto en la toma de decisiones trascendentales para el bien de la empresa, capacidad de evaluación, consultoría y asesoría a la alta gerencia en las decisiones menores no trascendentales en la empresa, oficina propia con aire acondicionado contiguo a la oficina de la alta gerencia, la planta más alta del edificio (no se especifica porque se añade un nivel al edificio cada seis meses), acceso ilimitado a internet, acceso a televisión por cable y servicio gratuito de alquiler de películas en horas específicas, buzón de correo electrónico de 1 Terabyte de espacio disponible, una canción como mínimo sin fecha específica de entrega, celebración de cumpleaños y aniversario en la empresa a cargo de la empresa, agradable ambiente laboral, con posibilidad de evaluación de rendimiento para un incremento de sueldo cada seis meses.

Todas las personas interesadas deben hacer llegar la documentación mencionada a más tardar quince días después de la publicación del presente aviso (si no sabe en qué fecha fue publicado, recuerde que “inteligente” es uno de los requisitos indispensables para optar por la plaza) a nuestras oficinas o a nuestra dirección de correo electrónico (si pudo redactar la composición de quince páginas, ya debe conocer la dirección de nuestras oficinas y nuestra dirección de correo electrónico.

sábado 13 de septiembre de 2008

LA OFICINA DEL CORREO


La niña de la oficina postal, me robó los ojos desde aquel día en que tuve que asistir a ese lugar olvidado por la sociedad de ahora que, a través del correo electrónico, mantiene una comunicación tan veloz, vana e incoherente que nos basta con eso para sentirnos cerca de otras personas…
Ese día la vi y quizá empezó siendo una mujer más de esas mujeres “bonitas” que de pronto uno ve por la calle y suspira pensando en X o Y motivo que tendrá la vida para haber definido las cadenas de ADN de un individuo de manera tal que considerara tal persona como inalcanzable.
Y quizá por inalcanzable, me permite soñar… me permite hacer referencia a un asunto platónico (en el sentido vulgar y pobre que se le suele dar a la expresión).
Varias veces tuve el agrado de presentarme al rincón olvidado y tuve la suerte de verla, con su traje de “oficina postal” blusa celeste, como el cielo más despejado y “azul”, de botones, con una pequeña tira saliendo del hombro y sujetándose al área del cuello de la blusa por medio de un botón de plástico, las bolsas frontales de la camisa con una pequeña lengüeta de tela que se sujeta con otro botón para mantener el bolsillo cerrado, dejándolo inútil para el lapicero, pero llenando el espacio visual para borrar el fondo liso de la camisa, resaltando las proporciones especiales que Dios le regaló; el pantalón azul marino, de esos que se diseñan especialmente para las damas, que con magia de sastre pueden ejercer una presión ligera pero a la vez atractiva que resalta la región de las caderas, sin que se vean demasiado anchas, pero si lo suficiente como para indicarle a mis manos ese lugar donde podrán reposar con la mayor tranquilidad del mundo. Lastimosamente el escritorio es tan alto que los zapatos no pueden apreciarse ni siquiera con la mirada más disimulada, pero seguramente serán negros, mocasines tal vez, así los escogería alguien como ella… quizá calcetines blancos porque son los que venden a la vuelta de la esquina.
Un uniforme diferente al de los demás, quizá porque cada empleado debe arreglárselas por su cuenta… pero un uniforme que a mi mirada se volvió casi una imagen permanente, es esa imagen de la que ni siquiera con disimulo tomaría en fotografía, porque, como dice Isabel Allende: “la fotografía que nunca se olvida es aquella que no se tomó”. Haciendo honor a esa aseveración mantengo su imagen de la forma más fiel posible.
Con esa hermosa carita de ángel (no puedo evitar el cliché), que quizá podría comparar con alguna persona conocida, pero que tiene una singularidad que no cabe ni siquiera en papel y que estoy seguro que no muchos pueden ver, tiene un lunar, no recuerdo exactamente donde, pero es notable, sin embargo no le resta hermosura a su rostro, los ojos, del color que sean, pero con una mirada sutil, superficial, como aquella de la persona que por hacer su trabajo, te mira a los ojos, pero que no pasa de un contacto casual y absolutamente necesario, pero que me dejó con el deseo de que perforara mis pupilas como para talvez interesarse en la vida de algún desconocido que insistentemente pregunta por libros que compró hace más de un mes…
El cabello, un tanto rizado, pero con una cola jalada que hace que, por encima de la cabeza le siga perfectamente el contorno, y al llegar al dispositivo que la sujeta, florecer en los leves rizos en los que mis manos desean perderse incontable número de veces.
Su olor… hubiese sido un buen “valor agregado” a esa fotografía que no le tomé, probablemente sea una fragancia barata, porque seguramente los ángeles son tan queridos por Dios, que velozmente le es asignado un protector, quien, por acuerdo mutuo se convierte en la compañía quizá temporal, quizá permanente… quizá ya hasta tenga hijos, pero eso solo me haría envidiar a más de una persona…
Me evadió la primera vez, recibió mi documento y se lo pasó a otra persona, pero en ese momento que dio la espalda al mostrador para entrar, pude ver lo justo de la blusa, de esas que al estirar mucho la espalda, se salen del pantalón… pero no importa, es señal de que uno trabaja y que por alguno u otro motivo tuvo que hacer un movimiento que rompería la integridad del uniforme, nada que un pequeño ajuste no pueda reparar… para posteriormente llegar a mi segunda visita, en la que se repitió la rutina, sin embargo, la vi salir del cuarto de los paquetes, sin nada más que mis documentos en las manos, para decirme que quizá debería hacer el reclamo porque el paquete no llegaba… pero lo más impresionante fue la bella sonrisa después de escuchar mi nervioso “gracias”… y luego, cuando me dirigía a la puerta, un “Que le vaya bien” que simplemente me hizo levantar la mirada y sonreír, tras otro nervioso “gracias”…
La volveré a ver, y ya hice un plan… lástima que los planes nunca se siguen al pie de la letra… pero llegaré, y no me importa si está atendiendo a alguien, haré cola para que me atienda, y mientras firmo los papeles le preguntaré si se acuerda de mí, de mis libros, que por fin llegaron, y le diré que quería llegar de nuevo, pero que me daba pena llegar sin nada porque quizá ella iba a pensar que el usuario gordito de anteojos no había pedido libros y quizá solo quería enamorarse de ella y volverla a ver; todo esto se lo diría firmando mi papel, con la vista hacia abajo, para luego, levantar la vista y decirle que de igual forma es una buena excusa y que de haber sido así hubiera sido mejor que los libros no llegaran… la miraría a los ojos y vería quizá una sonrisa nerviosa y su rostro sonrojado, y quizá la mirada se hubiese abierto para dejarse conquistar y quizá invitarla a un café… o conseguir su número de teléfono para poder seguir en contacto, o preguntarle donde vive
O decirle que alguna compañía extranjera debería contratarla porque solo por buscar excusas para verla, estoy dispuesto a comprar algo para ir a recogerlo a la oficina postal.
O decirle que no tengo vicios, pero que es imposible no tener vicios, así que probablemente mi vicio es querer conocer una mujer hermosa, y que desde hace mucho tiempo no me había sentido embriagado por ese sentimiento.
Quizá me dé su teléfono, y vayamos a tomarnos un café, y pueda olvidarme de la chica de mi vecindario que recibe clases de cocina y juega con sus sobrinos en las tardes, y algún día pueda verla en un atuendo diferente al de la oficina posta, pueda ser su amigo, pueda abrazarla y quizá acompañarla en alguno que otro momento difícil, quizá mi vida sea en ese ámbito una novela de realismo mágico con una historia que nace al recostarme en el escritorio de la oficina postal para verla a los ojos, y quizá llevarle una carta que vaya con destinatario a “la misteriosa chica de la oficina postal” y que tras pagar el franqueo postal, se entregue directamente a su destinatario para que quizá se enamore de mi, o quizá me apunte en la lista de los hombres que han buscado cualquier excusa tonta para insinuarle algo fuera de lugar… aunque en la oficina postal probablemente solo sean viejitos que tienen a su familia muy lejos y les mandan postales, como el señor que el otro día pidió las postales para verlas y que un muchacho le enseñó quizá las postales mas feas del país, porque las que él buscaba ya se habían acabado, o quizá el joven del kiosquito bancario ubicado a mano derecha de la entrada a la oficina postal. o quizá algún compañero de trabajo que puso en riesgo su permanencia en la oficina (o la de ella) tratando de iniciar una relación sentimental con ella…
Quizá algún día pueda sentir la tela de su uniforme… quizá algún día CONOZCA sus manos, su pelo, su cuello, sus piernas, sus senos; y mis manos buscarán hacer lo posible porque se sienta tranquila, empezarán por reposar en el camino indicado por su uniforme, luego seguirán ingenuamente y poco a poco abriéndose paso a través de los laberintos superficiales que le rodean, quizá esté nerviosa, o quizá sonría de la ansiedad, quizá la ternura invadirá su rostro y lo expresará de la manera más dulce con caricias y besos apasionados; y buscaré ser quizá su objeto y me dejaré llevar por sus deseos aunque me cueste mi sueldo, pensaré en como agradarle siempre y quizá con alguno que otro detalle. Quizá algún día llegue a quererme tanto y a sentirse completa junto a mí. Quizá algún día seamos novios y cumplamos cinco años andando y empecemos a pensar en armar nuestra vida en común, y yo aprenda a escribir cosas que valgan la pena, como por ejemplo: Mi vida con mi amor; quizá ella sea mi amor… quizá pueda aprender a serlo, y aprender yo a ser el amor de ella… quizá construyamos castillos en el aire para luego botarlos con una palabra, así como se bota todo un sueño como este en cuatro palabras: PROBABLEMENTE NUNCA PASE NADA… o peor aún, en tres: NUNCA PASARA NADA, tal vez en dos: NO EXISTE, o quien quita, en una: NUNCA

miércoles 28 de mayo de 2008

Entonces


No sé por que siento que tengo una deuda contigo,
Un “contrato” como en otro momento lo mencioné,
Es extraño como todo cambia,
Sin embargo, presiento que algo no…

Algo se mantiene estancado,
Algo sigue siendo lo mismo que ayer;
Y es que hay cosas que son estáticas,
Aunque la cuarta dimensión se mueva solo en una dirección…

Es más extraño aún, afirmar que ciertas cosas crecen con el tiempo, pero el crecimiento de las mismas no hace nada más que mantenerlas vivas. Y en ese aspecto, estar vivo no cambia.
¿Cuál terminará siendo el meollo del asunto?
Ninguno otro más que el hecho de emprender el viaje rutinario que habrá de quitarme el sueño que a media mañana y a media tarde siempre me acosa.
Después de sentir el desagradable olor del cloro que limpia a costa de un desgaste en el olfato o un par de lágrimas en los ojos.
No sé por qué sigo pensando en ti.
No sé por qué sigo pensando que algún día va a ocurrir algo inesperado…
No sé por qué vales tan poco como para arriesgarme a desecharte
No sé por qué te busco…
Hasta cuando escribo…
Hasta cuando leo…
Hasta cuando pienso…
Hasta cuando vivo…

¿Eres imposible, o te hago imposible?
¿Será acaso el ataque frontal lo que necesito?
Porque mi creatividad ya se estancó,
Porque ya hay más preguntas que respuestas,

Porque sin importar cuanto acróstico haga, y cuanta esteganografía utilice, y cuanta numerología trate de imponer…
Ya lo sabes, y eso no hace otro efecto en mí sino el de la pastilla de cloro, que se desvanece al aire en una nube amarilla y me dan ganas de llorar.
Llorar porque no te quiero…
Llorar porque simplemente no quiero estar solo y lamentablemente eres tú el objetivo de mi vano deseo…
Llorar porque mis ojos son tan fácilmente deleitables pero no tengo el valor para dejar deleitar mi corazón encerrado en la pecera en la que nadas libremente, lejos de mí…
Porque ya de nada sirve querer ser Dalí en letras y dibujar una infinidad de hormigas en todos los cuadros porque necesariamente tienen que simbolizar algo indeseable, vago, indecente, asesino.

Quise ser surrealista, porque tal vez así podría usar los símbolos adecuados para ocultarme en piedras amorfas, en cámaras especiales ubicadas sobre planos impensados, quizá con la vista de Dios en mente, tratando de encajar un teseracto en dimensiones espaciales, cuando en realidad el paradigma forma membranas que solo pueden entender aquellos iluminados, de los cuales quizá hubiese querido ser alguno. Pero, simplemente no, ahora debo cambiar mis sueños para que se amolden a aquello que probablemente no eres tú, pero me hará feliz.

Entonces, dejas de existir
Entonces, te hago dejar de existir
Entonces, lloro porque me entiendas
Entonces, vales tan poco que no tengo miedo de arriesgarme a perderte
Entonces, te escondo nuevamente
Entonces, te escribiré una u otra canción
Entonces, serás mi amor platónico en el completo sentido de la expresión, pero sin reciprocidad
Entonces Ni Así, podré cambiar las cosas
Entonces, usaré otro idioma
Entonces, usaré sílabas
Entonces, volveré a escribirte a ti
Entonces, ¿me mantendrás vivo algún día?
Entonces, ¿Te dejaré descansar en paz?

domingo 27 de abril de 2008

3a. Parte

Solo espero esa oportunidad,
O que de ti nazca ese complemento;
No importa ya el resultado final,
Inevitablemente alguien padecerá sufrimiento,
Aunque no me molestaría no ser yo, ni mucho menos tú.

Mansedumbre y paciencia caracterizan el sigilo,
Aplicando una estrategia poco ortodoxa carente de estilo;
Recurriendo al silencio, a mostrarme pasivo,
Inquietando a la presa que desconoce el motivo,
Alcanzar el cielo es el único objetivo.

Bella empresa la que me ocupa,
Al menos mientras Dios moralmente me lo permita;
Respondiendo al impulso sanguíneo,
Acaparando hasta la ajena culpa.
Heme aquí solitario, pendiente,
Ocultando todo nuevamente;
Nunca pensé que ciertamente
Aparcarse en la boca del lobo era ocultarse seguramente.

Mas no busco evasión,
Aunque eso me salve la vida;
Riesgo corro conciente de la situación,
Recuerdo no tengo de haber otra salida.
Oso y lobo se enfrentarán inevitablemente,
Quien usa el músculo más fuerte del ojo verá la lucha.
Una lágrima cae ahora por tu mejilla,
Ingenuamente tratas de no creerlo a la fuerza;
No lo intentes, te lo ruego, pero en tusmanos, está mi suerte.

miércoles 23 de abril de 2008

2ª Parte

...Continúa

Y aún así al pasar el tiempo no surgirá más que un deseso de estar contigo y mentirme a mi mismo, esperando la bandera amarilla que indique que el único contrincante que queda, y que me ha cerrados dos vueltas ya, está teniendo serias dificultades técnicas, y que nuevamente tendré una oportunidad.

¿Cuál es tu premio entonces? una amistad exponencial que deberá atravesar la etapa que ni siquiera se menciona? ¿O una caja de chocolates?
¿Cuál es entonces el premio que yo quiero?
¿Seré acaso tan agudo como para querer los chocolates?
Quizá para calmar la "gula"; esperando que los chocolates produzcan el efecto químico que tanto le atribuyen y devenga en el premio mayor.

O dime entonces que hacer...
Me siento demasiado viejo y débil para salir de la burbuja; espero como el pescador ciego que no tiene otra alternativa más que tirar el anzuelo y rogar a Dios que haya algún pez que pueda caer; pero sin notar la reducida dimensión del charco ni sentir cuando llega otro desde muy lejos, desde un lugar donde hay una costa muy rica en especies marinas, pero que sin embargo prefiere venir y extender su mano obteniendo resultados favorables.

¿Cuando abriré los ojos?
Y te dejaré llevarme conciente de que existes y que estás conmigo.
Espero que sea pronto...

Continuará...

miércoles 16 de abril de 2008

1ª Parte

Quizá tengamos que conseguir mucha tinta, pero aún cuando llenemos todo el papel del mundo seguiremos siendo los mismos.

¿Acaso cambiamos en realidad? ¿O es que acaso somos todo?
Si al final todos somos iguales

Llega un punto en el que hasta vernos en el espejo nos aburre, porque aunque cambiemos, siempre nos vemos iguales; si uno siente lo que siente el mundo, puedo decir con propiedad que está entrando en una nueva fase.

Una fase donde crecen las manos; y el hogar ya grita despedidas; donde el hecho de hacerse de poco nos hace sentir autosuficientes.

Y qué es escribir, si no hacer metáforas, quizá para que algunos piensen que nos motramos a ellos cuando en realidad nos escondemos tras la imagen nuestra que creen tener.

Y si estuvieras tú, serías quien escuche tanto lamento en persona; o es que acaso ya lo escuchaste, como muchas veces me lo he asegurado o hecho creer a la fuerza; porque quiero que estés y en realidad lo estás, aunque nunca estás.

Y si te tengo frente a mí, pero yo estoy caminando en dirección contraria para llegarte de sorpresa por la espalda, pero eso me tardará dos años y medio y llegaré tarde y ya no estarás y me encontraré otra vez frente al espejo...

Y si todo lo que no me dices lo haces para no herirme porque yo, como un tonto te considero demasiado ingenua olvidando qe todos somos iguales.

Serás nuevamente el tema de la conversación con la taza de agua que me sirven por las mañanas; y en algún momento pensaré en ti, detrás de ese cristal que no te deja ver. Y volveré a esconderme en la metáfora que se me ocurra para exponerme más a que lo descubras pero con un masoquismo que desea mantenerlo en secreto, porque vale la pena sufrir por ti.

Y el teléfono dará el tercer timbrazo y tendré la esperanza de que quieras interrumpirme al menos por unos segundos, pero estaré tan ocupado, o me ocuparé demasiado como para dejarte esperando una respuesta, o quizá una pregunta que nunca haré obligándome a encerrarme nuevamente en la oscura habitación donde no cabe más que volver a pensar en ti.

Y al llegar a casa tomaré un libro quizá para adormecerme en cinco minutos esperando encontrar la excepción a la regla y que eso probablemente me motive y me dé la creatividad para escribir tan siquiera veinte poemas de amor, o cuanta rima se me venga a la cabeza, o por lo menos otra canción desesperada y quizá antes de sucumbir a la vergüenza de salir a la luz totalmente desnudo, termine escribiendo los versos más tristes en otra noche; con lo difícil que me resulta escribir versos tristes.

Continuará...

domingo 30 de marzo de 2008

Coerción

Es una condena ser polivalente en un mundo donde contrariarte es el mismísimo fracaso.
Donde, de cada faceta posible, existe solamente una factible, y es esa misma,
la que ha sido desechada vilmente por una reflexión surgida de la misma mente
que fabrica máscaras que al final terminan siendo más pequeñas que lo necesario
como para cubrir aquello que debemos ocultar.

Tener que forzarte a externar ideas por el mero impulso de no dejar triunfar al silencio;
obligarte a abandonar el silencio simplemente por la incomodidad y el zumbido que produce
en los oídos, ensordecedor pero a la vez apacible como para dormir.
Encontrar en otras cosas las situaciones que a uno le suceden, o tal vez no encontrarlas, más ser alcanzativos y encontrar como una palabra puede aplicarse a uno mismo.

Enamorarse de la inocencia y ternura de aquello que por tanto tiempo tuvimos enfrente
y nunca pudimos valorar sino hasta cuando ya es demasiado tarde.
Encontrar en ese algo, todo lo que hubiese bastado para tranquilizarnos la vida durante
por lo menos un tiempo considerable, como para despreocuparse, o preocuparse en conjunto
hasta que quizá el sentimiento se hubiese vuelto estéril y poco a poco se hubiese marchitado
así como todo debe en algún momento marchitarse.

Y teniendo eso enfrente, no encontrarse sin otra cosa más que aquella polivalencia que
en momentos lo hace a uno parecer soberano de sus pensamientos, un gurú del autodominio,
un erudito de la asertividad; pero a la vez parecer un niño emocionado, cual si, teniendo
un juguete nuevo, no encuentra otra cosa más que hacer que averiarlo, o tal vez cambiar
su papel por cualquier otro invento, con tal de volver divertida una tarde para que
mañana al tomarlo nuevamente, su existencia pueda ser moldeada y ser entonces el dios de
ese objeto; derecho robado, derecho violentado e inexistente, pero por lo menos, suficiente
para estar contento.

Es una condena porque no existe otra salida más que mantener la polaridad, pero no la
polaridad definida, sino un ir y venir de posiciones, donde conciencia y rebeldía
se pelean cada día por ser la predilección en la mente del criminal arrepentido, cuyos
crímenes buscan defender un planteamiento ciertamente tergiversado, más sin embargo,
capaz de generar un resplandor que ciega la vista haciéndo pensar que es el final del túnel,
aquel final que esconde tanto misticismo, y tras el cual no se espera que exista "nada" porque esperar algo significaría arriesgarse a la decepción; y en el caso, la decepción está completamente desechada.

sábado 29 de diciembre de 2007

Recuerdos

Con tu permiso (o sin él), he resuelto destruir la carta que ahora me entregas, aprecio el contenido, aprecio tu sinceridad, aprecio lo que expresas (independientemente de si es en favor o en contra de alguna posición mía), aprecio que te hayas tomado el tiempo para fabricarla. Sin embargo, pasado el día de hoy, ya no necesitaré tenerla. Ergo, la destruiré.
Con tu permiso (o sin él), lanzaré al olvido la hermosa imagen que tienes hoy; admirando el resplandor que esta noche opaca a cualquier otro astro, natural o artificial; pasando por los pequeños detalles que, adrede, contribuyen a resaltar ciertos aspectos de tu rostro; y esa figura que probablemente no sea la mas escultural del universo, pero que me tiene hipnotizado. Sin embargo, mañana ya no tendrás la misma imagen (independientemente si para bien o para mal), y solo existirá el borroso recuerdo, probablemente deslumbrado por la brillantez que emanabas, de manera que solo el recuerdo como tal, me será inservible y totalmente innecesario. Por lo tanto, la olvidaré.
Con tu permiso (o sin él), borraré de mi memoria toda palabra cariñosa que hayas podido intercambiar conmigo, invadida de tu característica ternura, haciéndome envidiar hasta el mismo viento que suavemente rosa tus labios cuando producen el dulce sonido de tu voz; cualquier intercambio verbal que haya podido capturar mi atención lo suficiente como para voltear la mirada para complementar de manera perfecta el conjunto “imagen/sonido” que bastaba para brindarme un aire de serenidad sabiendo que estabas lo suficientemente cerca como para poder escuchar hasta el más mínimo susurro que hubiese convertido ese momento probablemente en uno inolvidable. Porque mañana no se repetirán las mismas palabras, empezando desde el hecho que no se repetirá el mismo sentimiento, ni podrá la configuración del universo propiciar que el dulce sonido tenga exactamente el mismo efecto sobre mi percepción auditiva, es decir, me será totalmente inservible tratar de aferrarme al recuerdo plasmado en esa noche y de existir recuerdo alguno, me será innecesario. Por consiguiente, las olvidaré.
Con tu permiso (o sin él), te olvidaré esta noche, por más que desee como un loco besarte una y otra vez, quizá para, aprovechando el romance del momento, quitarme el sabor amargo que el café de las 6 a.m. me ha dejado en la boca, que no me he podido quitar en todo el día, quizá con la dulzura que de un tanto a acá te he descubierto. Por más que de una manera tan hipócrita te busque simplemente por lo que eres ahora, y no por lo que serás mañana, porque quizá mañana ya no te quiera volver a ver, porque quizá todo lo que necesite de ti, me lo entregues hoy, porque quizá todo lo que somos no es nada más que la mentira más grande que he querido mantener en mi vida simplemente para tenerte, para poder presumirte conmigo mismo, para poder presumirte con nadie, para tenerte en la lista de personas que pude haber amado, para tenerte en la lista(de por sí corta) de personas que me pudieron haber amado (o que me amaron). O si en dado caso, llegase a enamorarme auténticamente de ti y tu seas mi todo, y quiera no estar con nadie más que contigo, abrazándote todo el día en el sofá que tienes cerca del centro de la sala de tu casa, ése que se ve tan suave como para perder el tiempo de la manera más tierna que existe; intercambiando tal vez un par de palabras sobre cualquier tontería que se nos venga a la mente, para luego dejarnos envolver en algún hermoso recuerdo de como nos conocimos, o como nos mirábamos cuando nos empezamos a gustar, o de la sana envida que me da pensar en aquella persona que esta en mi lugar; y en ese devenir de palabras amorosas, también viajen miradas y sentimientos que hagan sentir como que si no bastase una vida para estar así. Pero mañana, tú no serás quien fuiste hoy, ni tampoco yo, así que será necesario nuevamente que esas dos nuevas personas crucen otra vez una primera mirada y se vuelvan a enamorar, y de esa persona de ayer no exista más que en una idea lejana totalmente inútil, e innecesaria, por eso, te olvidaré.
Porque lo que somos ahora, no lo seremos mañana; lo que decimos ahora, no lo diremos mañana; lo que sentimos ahora, no lo sentiremos mañana; simple y sencillamente porque hay que seguir adelante en la vida, aunque eso implique que otras situaciones vayan en direcciones opuestas. Porque, aunque las letras vivan al menos por dos días, plasmando ideas diferentes, las almas mueren cada día cuando duermen, la historia no deja de escribirse, y una vez escrita no es nada más que eso, historia. Y tus palabras se vuelven historia, y tus besos se vuelven historia, y tus gestos se vuelven historia, y tú te vuelves historia. De nada servirá aferrarse a la historia, por más que la historia prometa traslaparse con el presente o con el futuro, porque nadie vive de la historia.
Por eso, hoy, mis recuerdos mueren, y con él muere lo que siento por ti, muere lo que eres para mí; simplemente queda la esperanza de que mañana, dentro de la inmensidad del mundo, volvamos a encontrarnos y lo nuestro vuelva a nacer…